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La Coctelera

Mi mundo

¿Qué contar? nada. Solo la inmensa y abrumante Nada.

24 Marzo 2009

Y entonces vi...

Llevé a cabo un experimento. No es un secreto para nadie el hecho de que yo muchas veces he hecho muchas imprudencias y cosas raras movidas por el: "¿qué pasaría si...?". Cuando era pequeña veía algo y me picaba la curiosidad por cierta utilidad de eso, pues siempre que en mi mente aparecio un que pasaría si.. lo he llevado a cabo. Si, la curiosidad mató al gato pero también se dice que quien no arriesga no gana.

Y después de todo, ¿qué mal hay en experimentar o comprobar algo si solo te implica a ti?, el problema es cuando implica a más gente, pero yo siempre he procurado que no fuese así. Si me implica a mi yo asumo las consecuencias.

Y así es como me encaucé hacia este nuevo experimento, y así es como empecé a...no se como llamarlo, si lo describiese muchos pensariaís que la expresión exacta sería "a matarme". Empecé a reducir mis noches, me permitía dormir  como máximo 3 horas, un día tras otro. Así mismo me suprimí de cualquier diversión como ordenadores, televisión,etc...bueno, no pude privarme de la lectura aunque empecé a leer otro tipo de cosas... También empecé a reducir la comida, no os equivoqueis, no soy anorexica ni mucho menos, simplemente empecé a nutrirme.

Estas condiciones que yo misma me impuse afectaron a mi vida...no se si llamarlo vida personal, vida laboral o que, vida laboral, aunque muy laboral no puede decirse que sea ya que soy una simple estudiante de instituto. Logré sacar buenas notas, eso sí. A principio costó porque la ausencia de sueño me consumía pero había días que por alguna razón no me importaba y disponía de "energía", cosa que en parte me fastidiaba porque yo quería desprenderme de esa energía tipicamente humana y en parte me beneficiaba ya que aprovechaba para estudiar, y bien aprovechado, durmiendo solo 3 horas tenia el resto del día y la noche para estudiar.

Y cuando no tenía que estudiar o no me sentía inspirada simplemente leia. Empecé a frecuentar bibliotecas y sacar libros, libros en su mayoría de historia, esotéricos y toda  clase de cosas "místicas" no sabía que estaba buscando pero yo iba devorando un libro tras otro, estos libros me ayudaban mucho a permanecer en vela.

Pasaron varios meses y le iba cogiendo el truco al asunto, me habitué a mis condiciones, aunque no estaba segura de su darían sus frutos, empecé a impacientarme porque, a pesar de querer reprimir toda pasión humana soy impaciente, me aburro con falicidad si no tengo nada que hacer y a pesar de tener muchas lecturas por delante me frustraba ver que mi experimento no cobraba frutos. Me sumí en una semidepresión, semi porque no estaba triste, simplemente estaba, no estaba alegre tampoco, me fui convirtiendo en una sombra lentamente y ya me daba igual cumplir mi objetivo o no, ya era una sombra después de tanto tiempo en estas condiciones y sería tontería volver a lo de antes ahora que ya me había habituado, en fin...una sombra.

Pero, ¿acaso no era eso lo que quería? convertirme en una sombra, dejar de sentir, si, creo que eso quería, bueno pues bien, en estos casos en los que reduces todo, dejas de dormir,solo te nutres,etc,etc tienes dos salidas al final del tunel. Una de ellas te llevará a una situación de vacio tremendo, te pudrirás por dentro, otra te llevará...no se muy bien a que, a una liberación de lo material tal vez. Pero hay que andar con ojo porque si te pasas de la ralla puedes acabar destruyendote, tienes que tomar las medidas exactas.

Ya no me preocupaba nada, había terminado recientemente un examen de dos horas difícil y salí como quien dice: como si estuviera paseando por mi casa. Caminé por los pasillos del instituto, estaban las luces encendidas, siempre odié la luz artificial, y entonces salí a la calle y un resplandor, una luz me cejó.

Me dije: ya esta chica, has muerto de cansancio y aquí esta la nada de la muerte.

Lo raro es que seguía oyendo voces de gente normal y corriente a mi alrededor, cerré los ojos con fuerza, me dolían de tanta luz, los abrí de nuevo y poco a poco me acostumbré, aún casi no los podía abrir, fui mirando hacia el suelo protegiendome los ojos con las manos, caminando entre el gentío hacia el parque de al lado donde esperaba encontrar una sombra bajo un arbol, por fin llegué a la entrada, el parque estaba abarrotado, antes de poder pensar en encontrar un arbol abrí los ojos.. ya no me dolían....

Y entonces vi.

Comencé a ver a las personas pasar, pero no las veía como antes, veía lo que en realidad eran, la mayoría eran simples pero de algunas irradiaba algún tipo de energía, solo encontre dos que irradiaran energía, me aventuré a hablar con esas dos personas, eran una pareja de ancianos, llevaban mas de 50 años casados y se amaban como el primer día.

Empecé a preguntarme que más cosas podría ver, pero no solo veía también escuchaba mejor que antes, y ante todo percibía, cosa que antes no hacía.

Bien, el primer paso en mi experimento, ahora debía buscar algo...algo que ahora con estos ojos podría ver, pero aquí no lo encontraría, en un instituto no. Lo primero que tenía que hacer es alejarme de aquí, alejarme de donde la gente me conociese, a partir de ahora no tendría nombre, ni nacionalidad, ni familia, ni nada.

Así lo hice, me fuí a la otra punta del pais, a una ciudad grande y concurrida, en primer lugar debía comprobar una cosa, para ello necesitaba ir a una iglesia. Yo tenía el profundo convencimiento de que en una iglesia no encontraria nada raro. Asique fui, entre con cierta espectación, pero en el fondo tuve razón...los angeles no visitan las iglesias.

Los angeles no están en las iglesias, para que ir entonces?

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Ferran Cañabate

Ferran Cañabate dijo

Felicidades en mis 31 años de vida nadie me habia dejado sin saber que decir.

28 Marzo 2009 | 05:03 AM

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Sobre mí

Lo principal de mi: lectora boraz, me apasiona leer, amo leer. ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué estamos aquí? No lo sé. ¿Sobre mí? un nombre impuesto por dos padres, si quieres saber más atrevete a conocer, porque yo no lo sé. Tan simple como un grano de arena, tan compleja como un fractal. No creo en buda, maoma, jesus ni el dios de los cristianos, no creo en ninguna divinidad superior, solo creo en la luna y el sol. P.D.: adoro mis faltas de orgografía, gracias.

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