Y entonces vi (V)
No se cuanto tiempo pasé en aquel parque, como no necesito ni comer ni alimentarme ni nada, ni siquiera en mi forma humana no me di cuenta del paso del tiempo.
Solo me di cuenta del tiempo y de la realidad cuando una voz me dijo: "vaya, aqui tenemos una sombrita perdida" Yo me sobresalte ya que nunca me habian hablado desde que era una sombra. Solo contesté "¿es a mi?"me gire y vi a un hombrecillo, rondaria los 28 años pero su expresion parecia mucho mas vieja: "claro que es a ti, ya ya, que como puedo saber que eres? bueno, yo tambien soy una sombra y con los años he aprendido a reconocerlas" Se le notaba una voz jovial y alegre, instaba a confiar en él y yo, en tal momento de depresión así lo hice.
"¿Cómo sabes que estoy perdida?"pregunte, "ah, bueno, llevas aqui 6 dias sin moverte, algo buscas y no encuentras, yo puedo ayudarte"
"De veras?, ¿como?" este tipo podia ayudarme! "Bueno, conozco a un hombre poderoso y bueno que te podria ayudar, conoce a mucha gente, es un angel de persona en serio, si no le han convertido en angel es porque es demasiado bueno para estar en el cielo, el te ayudara, logra ayudar a la gente que se ha perdido o no sabe que buscar" sonaba fantástico, "¿Harias eso por mi?", "claro que si! el me ayudo y ahora yo se lo pago llevandole a gente que necesita ayuda"
Confié en él, estuvimos andando por calles que yo no conocía ya que apenas había transitado ese lugar. Charlaba sobre las sombras, sobre los humanos, sobre temas triviales y sin importancia pero era agradable escuchar su voz, normalmente habría desconfiado pero a estas alturas de mi aventura ya me daba lo mismo confiar que desconfiar, y realmente poca importancia tenía.
Llegamos a una casa blanca, grande, de tejados rojos y jardin un tanto asalvajado, con plantas que guardasen la intimidad del interior, entramos en el jardin y en el recibidor nos atendio una mujer muy simpatica, nos condujo hacia la puerta cerrada de lo que dijo era el despacho del señor. Durante el trayecto yo estaba nerviosa, por fin alguien me ayudaria, no tendria que cargar yo con todo el peso de mi busqueda. La mujer, que debia ser el ama de llaves, nos aclaro que debia entrar yo sola ya que posiblemente el señor revelaria cosas que solo yo podia oir ya que me concernían a mi.
Sin pensarmelo dos veces abri la puerta y entre, estaba a oscuras, que raro.... ni las mas obtusas persianas podrian tapar asi la luz del sol, de hecho no habia luz, estaba completamente oscuro, mas oscuro que la noche, entonces una sensacion de desasosiego me envolvió y lo supé justo antes de oir una tenebrosa voz:
Era la casa de un demonio...

