Y entonces vi (VIII)
Los dias tras mi triste descubrimiento me sacaron de la celda, me dieron una lujosa habitación con sábanas de terciopelo, escritorio, refinados sillones y suaves alfombras..."todo para mi sombrita" fueron sus palabras...
También me dieron ropas a juego con el espíritu de la casa...mejor dicho acorde con la falta de espíritu de la casa.
Esta vez no hicieron nada para evitar que me fuera...sabian perfectamente que no me iria, no, porque lo que andaba buscando estaba alli. Y la verdad la idea de escapar no paso ni un segundo por mi cabeza. Solo podia pensar en que eso no era posible. Entonces me sumi en un bortice de pensamientos y de tristeza, me sentia tan vacia...ayer sentia tanto y hoy no siento nada.
A pesar de volver a mi estado de sombra en el cual se supone que no debía sentir tristeza sino sentirme bien, yo solo sentia dentro una angustia que amenazaba con deborarme.
Un día me condujeron al cuarto de mi demonio amigo... estaba jugando con una marioneta, una marionera exactamente igual a mi...con sus manos la controlaba y la manejaba y lo hacia con una cara de concentracion que daba miedo...
-Bien sombrita mia, te explicaré basicamente lo que pasó. Vine investigando hace algunas semanas y me encontré con un demonio, me ofreció poder, el poder nunca me interesó pero si la sabiduria que este poder implicaba, asique me convirtió en su sucesor. Ahora yo te doy la oportunidad de convertirte tambien en demonio, tendras poder, sabiduria, inmortalidad, seguridad, todo.
-No gracias.
-¿No?, la verdad es que me sorprendes, no esperaba que llegases hasta aquí, en principio iba a llamarte para decirte que todo iba bien y que "te olvidases de mi" pero luego me acorde de mi sangre asique decidi atraerte hacia mi. Al beber de mi propia sangre me volvi aun mas poderoso. Si te unieras a mi tendrias todo lo que siempre quisiste, eres fuerte, pero conmigo lo serias aun mas.
-No gracias.
Entonces mi amigo levanto la mirada, por un momento crei ver algo humano en el, solo que sus ojos estaban vacios....como los mios.
-¿Sabes sombrita mia? siempre me gusto la manera en que tus ojos se entrecerraban al reir, conmigo eras tan natural y espontanea, lo echo de menos.
-Bueno...demonio mio...no se si sabras que las sombras no rien, y soy una sombra gracias a ti...la risa murio.
-Una lastima, dime una cosa ¿por que no te has marchado?
-Lo sabes bien.
-Si que lo se... sabes, nunca te entendi, nunca fuiste como el resto, siempre fuiste rara y levantaste la curiosidad de alguna que otra persona, ¿por que los rechazabas y venias a mi llorando?
-Porque...nunca me lo he preguntado, pero creo que es.. si lloro cuando alguien entra y sale de mi vida es porque al rechazar a esa persona me daba cuenta de que lo hacia porque te esperaba a ti, te guardaba el sitio.
-Mm...ya veo, entonces no quieres unirte a mi?
-No.
-Muy bien, entonces adios, llevaosla fuera de esta casa.
Me echó de su casa...durante un tiempo deambulé por calles y lugares en busca de angeles..no los encontre, entonces registre cada biblioteca y libreria hasta que encontré lo que buscaba: como matar a un demonio.
Volvi a casa de mi querido demonio, al verle solo dije:
-Acepto.
El sonrio con sensacion de triunfo, el proceso era facil, el me haria una herida en el corazon, despues se haría una en su corazon (si, los demonios tienen corazon cuando se materializan aunque este sea mas negro que el carbon) y uniria las heridas.
El truco estaba en que al hacer las heridas mi querido demonio era humano...
Estabamos en una sala, el yo y 5 de sus secuaces, note como una helada daga se clavaba en el corazon...tras el dolor no senti nada y vi como clavaba la daga en su propio corazon, entonces la tiro al suelo y se aproximo a mi para unir las heridas, aproveche el momento y justo cuando quedaban pocos centimetros para unirnos le clave la daga en el corazon. Cuando un demonio se hace una herida a si mismo no muere, en cambio si le clava otra persona una daga ritual especial en el corazon muere.
Sus ultimas palabras y las que ahora figuran en su tumba: Por fin te quitaste de encima al puto demonio que tanto te quería.
Debajo de la inscripcion otra: Un nombre...de un humano que quiso ser una sombra y termino siendo un demonio, un nombre, de una humana que quiso reir y termino llorando.
Aquel dia mi amigo murio, aquel dia morimos los dos.



Mario Hidalga Redondo dijo
Si para estar a tu lado hay que ser demonio, brujo, canibal o vampiro, yo quiero serlo. No me importa.
Me gustó tu relato de ficción plena.
Cuida tus lecturas, te volverás vampiro.
Un abrazo
30 Mayo 2009 | 11:19 AM